PEACHES

Canadá

 

Promediando el final de su único show en Buenos Aires, en 2003, en el mítico subsuelo de Unione e Benevolenza, Peaches advierte en español: “Me gusta lamerme las axilas”, para luego pasarse la lengua por su velludo sobaco, ante la mirada impávida del público. Esto y más suceden cada vez que esta maestra jardinera devenida en emperatriz del desconcierto se sube a un escenario. Arrogante, sexualmente sincera y transgresora de los estereotipos de la mujer, la cantante canadiense, quien ostenta un musical autobiográfico, Peaches Does Herself (2012), lanzó en 2015 su nuevo álbum, Rub, en el que confirma que hay vida después del electroclash.

 

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